Ir al contenido principal

Ladrón de besos

Por qué mi corazón siente tristeza,
por qué mi sonrisa se apaga lentamente,
siento que he perdido algo importante,
siento que he perdido tus besos.
Ni tus palabras, ni tus sonrisas
llenan mi espíritu entero
y es que hay algo que necesito,
y eso son tus besos.
Tus besos dulces,
tus besos tiernos,
tus besos escritos,
simplemente, tus besos.
Esos besos que me dabas,
esos besos que me concedías,
esos besos llenos de amistad y cariño,
dónde están esos besos.
Tanto daño te hice cuando te robé ese beso,
que tu corazón no perdona ese momento.
Solo busco el perdón que me devuelva tus besos,
yo como ladrón, arrepentido,
navegando entre dos mares,
sin saber el alcance de ese momento,
queriendo no olvidar nunca
ese dulce beso y al vez,
con la mano en el corazón pidiendo tu perdón.
Creido de que no hacía mal ninguno,
equivocado hasta los huesos,
ahora llora mi corazón y mis ojos muestran la tristeza del momento.
Quiero que vuelvan tus besos,
como el niño que reclama su caramelo,
no por querer molestarte,
simplemente por quererte.
Este ladrón traicionero,
que te robó un beso sin tu saberlo,
ahora arrepentido,
no del beso,
sino de la forma,
ese ladrón busca incesante,
la recuperación de esos besos
que aunque escritos, saben a miel
y realizados, a sueños.
Perdón, pido perdón,
dice el ladrón de tus besos.

Meridien, 2006

Comentarios

Entradas populares de este blog

Mamá, allí donde estés... te queremos.

Hola mamá, no han pasado ni unas horas desde que te fuiste y ya te hecho de menos. Nada es lo mismo sin ti, sin tu sonrisa, sin tus ganas de vivir, sin tu mirada siempre dulce y acogedora. Ahora el silencio llena la casa y este dolor que siento en mi corazón me desborda y me deja sin palabras. Nunca imaginé esta despedida, ni esta sensación de tristeza que me inunda, no estaba preparada para perderte, para que te fueras tan pronto y tan rápido. La vida es dura, te da y te quita cuando menos te lo esperas, pero es tan valiosa que nos aferramos a ella hasta el último suspiro. Hoy tu corazón ha dejado de latir y tu vida se ha apagado como una estrella fugaz, pero tu esencia, tu recuerdo y tu gran amor permanece en cada uno de nosotros. Sé que hay que ser fuerte, me lo digo una y otra vez, pero las lágrimas queman mi piel y mi corazón se despedaza con cada pensamiento… pero la vida sigue y hay que superar este difícil momento. Mamá, donde estés, ya sabes que te queremos. Ya sabes que h...

Amor, eres tú en su plenitud

Amor, es sentir que mi corazón se emociona al verte, al sentir tu voz, al excitarse con tu caricias, conmoverse con tus miradas y vibrar junto a tu alma. Amor, es esa complicidad que va más allá, es ese sentimiento que me llena hasta la plenitud, que me hace brillar aún estando en la más profunda oscuridad. Amor es esa llama que calienta mi ser y apacigua la fiera que hay en mí. Amor, es sentir tu mano junto a la mía cuando más lo necesito y también, cuando no es necesario, es saber que estás ahí, de una forma u otra, siempre a mi lado. Amor, son tus besos que recorren mi cuerpo haciéndolo sentir más vivo, calmándole el dolor en los momentos complicados y haciéndole sentir el más bello del universo. Amor, son tus palabras animándome a seguir adelante cuando la adversidad me persigue, son tus palabras haciéndome sentir único entre la multitud. Amor, es regalarme cada día tu sonrisa, tu saber estar, tu ayuda, tu comprensión, y compañía. Amor, es lo que me ...

Cara a cara

Te tengo cara a cara, nuestros cuerpos cada vez más cercanos, nos llenamos de miradas cómplices, de una pasión que nos incita a amarnos. Y tu boca me provoca morder esos labios que reclaman ser besados, y quemarme con el calor que desprenden y apagar su fuego saboreándolos. Te tengo cara a cara y deseo lanzarme en tus brazos, más no resulta oportuno, tampoco es el momento adecuado. Tengo que parar esta incitación que mis entrañas han creado, que mi imaginación ha alimentado y mi cuerpo ha soñado, y es que por dentro me estoy quemando por este deseo que crece sin descanso, por estas ansias de tenerte entre mis brazos. Y besar tu boca con mi boca y humedecer tus labios con mis labios, dedicarte pequeños mordiscos al suavemente saborearlos. Y seguir adelante con tu cuerpo, paseando mi lengua por tu piel y mi piel por tu regazo. Y quiero acariciarte entero sin dejar atrás ningún espacio y besarte, y lamerte, y morderte, y amarte, como nunca te han amado. Y quiero dedicarte mis besos, mis l...