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Mostrando entradas de mayo, 2010

letra ensangrentada

Escritura ensangrentada, llena de dolor, de heridas, escritura que chilla, sólo con su color carmesí. Quisiste ir más allá del típico azul, del consagrado negro, de los ecológicos verdes y proclamaste tu don con el corazón, a veces excitante, a veces hiriente, a veces sangrante, siempre rojo incandescente. No hace falta seguir tu texto, ni leer entre líneas, no hacen falta mayúsculas, ni signos de admiración, tú por ti sola eres sobresaliente, llena de vivacidad, sólamente oculta, cuando no te quieres mostrar. Meridien

sonrisas

Sonrisa, la que hay que ofrecer a la vida, sin pedir nada a cambio, con la ilusión mimetizada en su carácter, con su esencia dibujada por los labios, conjuntamente con el rostro y la mirada, y aún siendo complicado el día o la noche, no hay que negar su existencia, sus ganas de emerger y conquistar, su virtud de reconfortar. No hay vacío que no se llene con una sonrisa y se colme de felicidad por un instante o por toda una vida. La conyuntura está en mis labios, en mi rostro, en mi mirada, incluso en el ritmo de mi corazón, ya que ellos cambian con tu sonrisa, con la sonrisa de aquél que me la obsequia, me la lega y dona sin igual. La vida no es vida sin una sonrisa, no puedo vivir sin la sonrisa de los niños, de los amigos, de aquellos que aún desconocidos te hacen partícipes de ese gesto sin igual. Sonrisa, la alegría de la vida, la calma de las fieras, la medicina de los dolientes, una demostración de amor. Y aunque el día ya perece, aunque dura y complicada haya sido la jornada lab

Más cerca del cielo

Quiero llegar al cielo, de tu mano, acompañada, recordando cada uno de nuestros bellos momentos, quiero que me susurres, que me acaricies, que me beses, quiero sentir la calidez de tu corazón, de tu alma, quiero sentirte cerca hasta el final. No me dejes sola, sé que no lo harás, hay tanto que nos une, sobretodo amor. Tú mano cogiéndo la mía, tus labios en mi frente, tu mirada en mis pupilas, nuestro amor candente y canicular, tus besos, un tesoro para recordar. Quiero llegar al cielo, de tu mano, acompañada, con la felicidad en mi sonrisa y el amor tatuado para siempre en mi corazón. Meridien

Ambiente húmedo

Fuera el ambiente es húmedo, sólo hay que mirar a través de las ventanas para apreciar ese talante de relente que impregna todo lo que toca con su esencia un tanto saturada de humedad, esa que cala los huesos y llega hasta las entrañas, haciéndote partícipe de su naturaleza. Su frialdad patente en su tonalidad, en ese grisaceo de su carácter, concentrado en ese vaivén de nubes que circulan libres a su paso lento por el cielo, como una procesión de tristeza acumulada, te hace sucumbir en el desánimo. Es inminente el contagio de melancolía, de nostalgia y de cierta tribulación, es inminente la proliferación de gotas de lluvia, seguidas por lágrimas de descongestión, la humedad se llama así misma y proclama su conquista, legitimando sus dominios perecederos. Su tiempo es finito, tanto o más que el de su observadores o de aquellos que la sienten y la perciben, colmándose de ella sin querer o queriendo. No prescribe su esencia, ni su sensación , ni siquiera su sabor, ya que permanece conten