Ir al contenido principal

Aroma suave a mandarina

Te miro de cerca y veo tu piel imperfecta,
llena de pequeños puntos, de matices que la hacen diferente,
no lisa, no rugosa, diferente.
Veo tu cálido color naranja,
ese color que anima mi alma,
que me incita a cogerte,
a tenerte entre mis dedos,
en la palma de mi mano,
también noto tu aroma,
ese suave aroma cítrico y a la vez dulce,
cómo no, aroma de mandarina.
Y siento la necesidad de desnudarte,
no con la mirada sino con mis manos
y suavemente voy rompiendo,
rasgando con delicadeza ese abrigo que es tu piel,

mas el aroma se vuelve tan intenso que al llegar a mí
me incita a ir más deprisa, más y más.

Ya te tengo al descubierto,
entre mis manos y a la altura de mis labios,
el deseo es ya irrefrenable,
no hay posibilidad de volver atrás,
te quiero saborear.
Te desgajo lentamente
y con cada gajo de tu cuerpo acaricio mis labios,
noto tus imperfecciones, aquellas que me dan placer,
placer de tacto, placer aromático, placer de sabor.
Mas sin darme cuenta mis dientes te han rozado,
han profundizado en tus entrañas
y tu dulce savia ha sido derramada en mi lengua desesperada.
Destellos de sabor crispean en mi boca,
delirios de frescura,
sensación de placer sin remordimientos,
te he olido, te he tocado, te he desnudado,
desgajado, acariciado, rozado,
te he saboreado,
me has dado sabor a tí.

Meridien, 2007

Comentarios

Entradas populares de este blog

Mamá, allí donde estés... te queremos.

Hola mamá, no han pasado ni unas horas desde que te fuiste y ya te hecho de menos. Nada es lo mismo sin ti, sin tu sonrisa, sin tus ganas de vivir, sin tu mirada siempre dulce y acogedora. Ahora el silencio llena la casa y este dolor que siento en mi corazón me desborda y me deja sin palabras. Nunca imaginé esta despedida, ni esta sensación de tristeza que me inunda, no estaba preparada para perderte, para que te fueras tan pronto y tan rápido. La vida es dura, te da y te quita cuando menos te lo esperas, pero es tan valiosa que nos aferramos a ella hasta el último suspiro. Hoy tu corazón ha dejado de latir y tu vida se ha apagado como una estrella fugaz, pero tu esencia, tu recuerdo y tu gran amor permanece en cada uno de nosotros. Sé que hay que ser fuerte, me lo digo una y otra vez, pero las lágrimas queman mi piel y mi corazón se despedaza con cada pensamiento… pero la vida sigue y hay que superar este difícil momento. Mamá, donde estés, ya sabes que te queremos. Ya sabes que h...

Amor, eres tú en su plenitud

Amor, es sentir que mi corazón se emociona al verte, al sentir tu voz, al excitarse con tu caricias, conmoverse con tus miradas y vibrar junto a tu alma. Amor, es esa complicidad que va más allá, es ese sentimiento que me llena hasta la plenitud, que me hace brillar aún estando en la más profunda oscuridad. Amor es esa llama que calienta mi ser y apacigua la fiera que hay en mí. Amor, es sentir tu mano junto a la mía cuando más lo necesito y también, cuando no es necesario, es saber que estás ahí, de una forma u otra, siempre a mi lado. Amor, son tus besos que recorren mi cuerpo haciéndolo sentir más vivo, calmándole el dolor en los momentos complicados y haciéndole sentir el más bello del universo. Amor, son tus palabras animándome a seguir adelante cuando la adversidad me persigue, son tus palabras haciéndome sentir único entre la multitud. Amor, es regalarme cada día tu sonrisa, tu saber estar, tu ayuda, tu comprensión, y compañía. Amor, es lo que me ...

Cara a cara

Te tengo cara a cara, nuestros cuerpos cada vez más cercanos, nos llenamos de miradas cómplices, de una pasión que nos incita a amarnos. Y tu boca me provoca morder esos labios que reclaman ser besados, y quemarme con el calor que desprenden y apagar su fuego saboreándolos. Te tengo cara a cara y deseo lanzarme en tus brazos, más no resulta oportuno, tampoco es el momento adecuado. Tengo que parar esta incitación que mis entrañas han creado, que mi imaginación ha alimentado y mi cuerpo ha soñado, y es que por dentro me estoy quemando por este deseo que crece sin descanso, por estas ansias de tenerte entre mis brazos. Y besar tu boca con mi boca y humedecer tus labios con mis labios, dedicarte pequeños mordiscos al suavemente saborearlos. Y seguir adelante con tu cuerpo, paseando mi lengua por tu piel y mi piel por tu regazo. Y quiero acariciarte entero sin dejar atrás ningún espacio y besarte, y lamerte, y morderte, y amarte, como nunca te han amado. Y quiero dedicarte mis besos, mis l...