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Gris

Cuan profunda es la herida
que causaste a mi corazón,
sin saberlo,
sin ni siquiera preveerlo,
quizás ni te diste cuenta,
pero ahora el daño está hecho.
Y esas palabras que hieren
y esos actos que lastiman,
embistiendo mi ser,
dejando una marca sin sutura,
son esas huellas que causan aflicción
dejando tras de sí, desolación.
Una simple palabra,
un irreflexivo gesto,
un desprecio ocultado tras una actitud
o sencillamente,
tu falta de interés.
Cuan profunda es la herida
que se cree abismal,
que se cubre de tristeza difícil de borrar.
Cuan hiriente ese silencio
que jamás su voz alzará.
Triste,
herida,
abatida,
apenada,
gris,
sin salida,
esperando a alguien que pueda sus heridas curar,
la herida sigue latente,
sigue sin cicatrizar.


Meridien

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