Ir al contenido principal

Ayer volví a soñar contigo

Ayer volví a soñar contigo,
con ese amor que salió a nuestro encuentro
lleno de pasión y harmonía,
colmándonos de besos y caricias.

Ayer volví a soñar contigo
y en mis sueños me correspondías
con ese mismo amor que te proceso
y que tú me dabas sin medidas.

Y es que la noche se quedó corta
y el amanecer llegó temprano,
y fue entonces cuando te marchaste
y mi corazón quedó para siempre enamorado.

Creí que no podría amarte
y sin embargo me has encandilado,
me has llenado de sentimientos
que un día creí olvidados.

Ayer volví a soñar contigo
y sentí ese amor dulce que crece en mi interior,
ese amor intenso y profundo
que ha echado raices en mi corazón,
para quedarse
y madurar,
cada día un poco más,
floreciendo,
fructificando,
hechizando cada amanecer mi mirada,
avivando el fuego de mi alma,
lleno de promesas de amor,
pidiendo que beses cada día mis labios,
mis sonrisas,
mis ojos,
mi piel,
mis noches,
mis días,
anhelando tenerte a mi lado toda la vida.

Ayer volví a soñar contigo
y descubrí que el amor seguía creciendo,
llegando más allá de cualquier sueño,
creando oportunidades,
dejando entrever una promesa de realidad.

Ayer volví a soñar contigo
y de nuevo me he vuelto a enamorar.

Meridien

Comentarios

Entradas populares de este blog

Amigo mío. (Antoine De Saint-Exupéry)

Amigo mío, tengo tanta necesidad de tu amistad. Tengo sed de un compañero que respete en mí, por encima de los litigios de la razón, el peregrino de aquel fuego. A veces tengo necesidad de gustar por adelantado el calor prometido, y descansar, más allá de mí mismo, en esa cita que será la nuestra. Hallo la paz. Más allá de mis palabras torpes, más allá de los razonamientos que me pueden engañar, tú consideras en mí, simplemente al Hombre, tú honras en mí al embajador de creencias, de costumbres, de amores particulares. Si difiero de ti, lejos de menoscabarte te engrandezco. Me interrogas como se interroga al viajero, Yo, que como todos, experimento la necesidad de ser reconocido, me siento puro en ti y voy hacia ti. Tengo necesidad de ir allí donde soy puro. Jamás han sido mis fórmulas ni mis andanzas las que te informaron acerca de lo que soy, sino que la aceptación de quien soy te ha hecho necesariamente indulgente para con esas andanzas y esas fórmulas. Te estoy agradecido porque me...

Impasibilidad

Hoy tus manos eran frías, tus caricias témpanos de hielo, tus palabras estaban llenas de desamor y tu mirada era indiferente a todo deseo. Nunca esa impasibilidad se hizo tan patente y se subrayó sobre sí misma para acentuarse, enfatizando en su carácter ese sabor agridulce que te acompaña, insitiendo en la dureza de tu corazón para desalentar cada una de mis hazañas. Gélido son tus besos, aquellos que otorgas de forma cobarde y que tildas de exhuberantes, quedándose entumecidos al llegar el momento de darlos. No eres ese calor del cual te jactas, no tienes ese ardor que tanto presumes y del cual alardeas constantemente, tan sólo eres rescoldo de lo que fuiste, tan sólo diminuta lumbre. Meridien

De casualidad

Te encontré de casualidad entre palabras y silencios, descubrí una nueva forma de sentir teñida de azul intenso. Y desde lejos, te admiraba y de cerca, te sentía, y más allá de un buen momento, lo nuestro duró toda una vida. Me niego a sentir que te pierdo, me niego a pensar que te alejas, y aunque el tiempo marque distancias, el amor siempre nos acerca. Tu mirada y tu sonrisa, siempre cálidas y atentas, llenan de paz y sosiego, mi alma y mi rostro. Somos parte de miradas, algunas cercanas y otras ajenas, siempre distantes de nuestra historia mas atentos a nuestras elecciones. Y de la casualidad de un día, y de ese inesperado momento, se ha creado una relación intensa, dulce, cálida y a la vez hermosa. Pues de las palabras y silencios nacen bonitas historias, te encontré de casualidad y ahora la casualidad, es, historia. Meridien, 2006