Ir al contenido principal

Sin ser nada

Estoy a tu lado pero tú no me sientes,
olvidas que aún siendo pequeña, mi corazón es grande,
que espera que algún dia te des la vuelta
y veas a quien ahora no percibes.

Quizás tu mirada atenta sea para otras
a las cuales colmes de sonrisas y placeres,
quizás mi destino sea cruel
y simplemente nunca te perderé
porque jamás te he ganado.

Sencillamente,
no se puede perder, lo que nunca se tuvo.

No te diste cuenta de mi presencia,
ni escuchaste mi voz que te amaba,
no percibiste ese aroma de mujer
y me hiciste sentir sin derecho a nada,
ni a ser,
ni a estar,
ni a sentir,
ni siquiera a poder amar en silencio,
porque para ti, simplemente no era nada.

Y la distancia día a día se hace infinita,
y los días se me van,
y tú te alejas,
y yo, sin poderte olvidar.

No se puede amar tanto a quien no te quiere amar,
no puedes derramar tantas lágrimas
por quien no las sabe apreciar,
no se puede dejar escapar a la vida,
por alguien que jamás te amó, ni te amará.

Hoy estoy a tu lado y tú sin embargo no me sientes,
ni me percibes,
ni siquiera sabes que te amo ,
pues mis palabras quedan ahogadas por la saliva que mi boca traga,
resignándose a este vacío,
a este sueño perdido,
a este amor por conceder
que queda en un letargo indefinido.


Meridien

Comentarios

Entradas populares de este blog

Amigo mío. (Antoine De Saint-Exupéry)

Amigo mío, tengo tanta necesidad de tu amistad. Tengo sed de un compañero que respete en mí, por encima de los litigios de la razón, el peregrino de aquel fuego. A veces tengo necesidad de gustar por adelantado el calor prometido, y descansar, más allá de mí mismo, en esa cita que será la nuestra. Hallo la paz. Más allá de mis palabras torpes, más allá de los razonamientos que me pueden engañar, tú consideras en mí, simplemente al Hombre, tú honras en mí al embajador de creencias, de costumbres, de amores particulares. Si difiero de ti, lejos de menoscabarte te engrandezco. Me interrogas como se interroga al viajero, Yo, que como todos, experimento la necesidad de ser reconocido, me siento puro en ti y voy hacia ti. Tengo necesidad de ir allí donde soy puro. Jamás han sido mis fórmulas ni mis andanzas las que te informaron acerca de lo que soy, sino que la aceptación de quien soy te ha hecho necesariamente indulgente para con esas andanzas y esas fórmulas. Te estoy agradecido porque me...

Impasibilidad

Hoy tus manos eran frías, tus caricias témpanos de hielo, tus palabras estaban llenas de desamor y tu mirada era indiferente a todo deseo. Nunca esa impasibilidad se hizo tan patente y se subrayó sobre sí misma para acentuarse, enfatizando en su carácter ese sabor agridulce que te acompaña, insitiendo en la dureza de tu corazón para desalentar cada una de mis hazañas. Gélido son tus besos, aquellos que otorgas de forma cobarde y que tildas de exhuberantes, quedándose entumecidos al llegar el momento de darlos. No eres ese calor del cual te jactas, no tienes ese ardor que tanto presumes y del cual alardeas constantemente, tan sólo eres rescoldo de lo que fuiste, tan sólo diminuta lumbre. Meridien

De casualidad

Te encontré de casualidad entre palabras y silencios, descubrí una nueva forma de sentir teñida de azul intenso. Y desde lejos, te admiraba y de cerca, te sentía, y más allá de un buen momento, lo nuestro duró toda una vida. Me niego a sentir que te pierdo, me niego a pensar que te alejas, y aunque el tiempo marque distancias, el amor siempre nos acerca. Tu mirada y tu sonrisa, siempre cálidas y atentas, llenan de paz y sosiego, mi alma y mi rostro. Somos parte de miradas, algunas cercanas y otras ajenas, siempre distantes de nuestra historia mas atentos a nuestras elecciones. Y de la casualidad de un día, y de ese inesperado momento, se ha creado una relación intensa, dulce, cálida y a la vez hermosa. Pues de las palabras y silencios nacen bonitas historias, te encontré de casualidad y ahora la casualidad, es, historia. Meridien, 2006