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Mirada desconcertante

No te puedo mirar a la cara
porque me pierdo en tus ojos
embelesada por su brillo,
y en tus pupilas me adentro intentando conocerte,
dando rienda suelta a la imaginación.

No te puedo mirar a la cara
porque me sonrojo con un simple gesto,
sí,
se me ruboriza hasta el alma.


Tienes algo especial que conmueve,
precipitando en un latir acelerado de mi corazón,
que aún negando que siente algo más que lo meritorio
es sumamente condescendiente con su amor.

Ay! corazón que decidió ser partícipe de una historia sin tiempo,
sin lugar, sin espacio,
casi sin ocasión,
pero conquistó unos segundos,
aquellos en los que el tiempo se paró
y la hilaridad era el contacto de dos cuerpos.

No te puedo mirar a los ojos
porque me pierdo sin quererlo
y me lleno de ese deseo que me quema
que despierta mi celo,
avivando sentimientos,
salivando pasión de fuego.

Meridien

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