Ir al contenido principal

Protegida

Me siento protegida entre tus brazos,
cuando me iluminas con tu tierna mirada,
cuando me robas sonrisas inesperadas,
me siento protegida cuando percibo el calor
que desprende tu cuerpo,
cuando me besas sin miedos,
cuando me contagias alegria y felicidad.
Me siento protegida cuando me coges por la cintura
y te acercas hasta sentir tu respirar sobre mi mejilla,
cuando me giras y me abrazas sin medida,
cuando besas mi frente y acaricias mi rostro suavemente.
Me siento protegida cuando lloro y me cedes tu hombro,
o simplemente me calmas y vuelves a hacerme sonreir,
cuando minimizas mis problemas,
cuando me haces sentir importante
y me muestras tu amor infinito.
Me siento protegida cuando calmas mis sentidos,
cuando con tus palabras me haces reflexionar
e ir hacia el buen camino,
me siento protegida ante el azar de la vida
porque a mi lado tú siempre caminas,
por tu protección, respeto y amor,
me siento protegida,
porque con tus abrazos me entregas cada día la vida.

Meridien, 2007

Comentarios

Entradas populares de este blog

Amigo mío. (Antoine De Saint-Exupéry)

Amigo mío, tengo tanta necesidad de tu amistad. Tengo sed de un compañero que respete en mí, por encima de los litigios de la razón, el peregrino de aquel fuego. A veces tengo necesidad de gustar por adelantado el calor prometido, y descansar, más allá de mí mismo, en esa cita que será la nuestra. Hallo la paz. Más allá de mis palabras torpes, más allá de los razonamientos que me pueden engañar, tú consideras en mí, simplemente al Hombre, tú honras en mí al embajador de creencias, de costumbres, de amores particulares. Si difiero de ti, lejos de menoscabarte te engrandezco. Me interrogas como se interroga al viajero, Yo, que como todos, experimento la necesidad de ser reconocido, me siento puro en ti y voy hacia ti. Tengo necesidad de ir allí donde soy puro. Jamás han sido mis fórmulas ni mis andanzas las que te informaron acerca de lo que soy, sino que la aceptación de quien soy te ha hecho necesariamente indulgente para con esas andanzas y esas fórmulas. Te estoy agradecido porque me...

Impasibilidad

Hoy tus manos eran frías, tus caricias témpanos de hielo, tus palabras estaban llenas de desamor y tu mirada era indiferente a todo deseo. Nunca esa impasibilidad se hizo tan patente y se subrayó sobre sí misma para acentuarse, enfatizando en su carácter ese sabor agridulce que te acompaña, insitiendo en la dureza de tu corazón para desalentar cada una de mis hazañas. Gélido son tus besos, aquellos que otorgas de forma cobarde y que tildas de exhuberantes, quedándose entumecidos al llegar el momento de darlos. No eres ese calor del cual te jactas, no tienes ese ardor que tanto presumes y del cual alardeas constantemente, tan sólo eres rescoldo de lo que fuiste, tan sólo diminuta lumbre. Meridien

De casualidad

Te encontré de casualidad entre palabras y silencios, descubrí una nueva forma de sentir teñida de azul intenso. Y desde lejos, te admiraba y de cerca, te sentía, y más allá de un buen momento, lo nuestro duró toda una vida. Me niego a sentir que te pierdo, me niego a pensar que te alejas, y aunque el tiempo marque distancias, el amor siempre nos acerca. Tu mirada y tu sonrisa, siempre cálidas y atentas, llenan de paz y sosiego, mi alma y mi rostro. Somos parte de miradas, algunas cercanas y otras ajenas, siempre distantes de nuestra historia mas atentos a nuestras elecciones. Y de la casualidad de un día, y de ese inesperado momento, se ha creado una relación intensa, dulce, cálida y a la vez hermosa. Pues de las palabras y silencios nacen bonitas historias, te encontré de casualidad y ahora la casualidad, es, historia. Meridien, 2006