Ir al contenido principal

Nuestras noches de pasión

Cuantas veces te busqué entre las estrellas de este cielo,
donde la noche era el comienzo de un nuevo encuentro,
allí donde te besaría si me dejaras tocar tus labios,
donde te amaría si me dejaras llegar a tu corazón,
allí donde el tiempo es nuestro,
en esas noches donde sonaba la música del amor.
Vida, vida
dime como quieres que te ame,
vida, vida
déjame ser tu eterna amante,
vida, vida
yo te quiero más que a mi ser,
quiero tus cálidos besos,
recorrer el mapa de tu cuerpo,
beber la savia de tu piel,
ser el aroma del deseo
y el fuego de tu placer.
Vida, vida
disfrutemos de la belleza de la noche,
donde la luna contempla nuestro amor
y las estrellas brillan para nosotros,
iluminándonos alma y corazón.
Cuantas veces soñé contigo,
eras el desvelo de mis noches,
cuantas deseé tenerte
y sólo eras para mí un nombre,

cuanto tiempo sin estar a tu lado,
sin sentirte tan cercano
y ahora todo a cambiado,
eres mío, eres un amante enamorado.
Vida, vida
déjame que bese tu boca con mis labios,
que mi lengua sea el corcél que corra por tu cuerpo
desvocada de tanto encanto,
que mis manos sean viajeras
y recorran cada parte de tu piel,
deja que mis palabras te amen
y mi corazón palpite por tu ser.
Vida, vida
sé mi amante esta noche
y la que venga también,
llenemos el cielo de estrellas,
por cada uno de los besos
que se dieron nuestros cuerpos
llenos de tanto amor y de placer.

Meridien, 2007

Comentarios

Entradas populares de este blog

Mamá, allí donde estés... te queremos.

Hola mamá, no han pasado ni unas horas desde que te fuiste y ya te hecho de menos. Nada es lo mismo sin ti, sin tu sonrisa, sin tus ganas de vivir, sin tu mirada siempre dulce y acogedora. Ahora el silencio llena la casa y este dolor que siento en mi corazón me desborda y me deja sin palabras. Nunca imaginé esta despedida, ni esta sensación de tristeza que me inunda, no estaba preparada para perderte, para que te fueras tan pronto y tan rápido. La vida es dura, te da y te quita cuando menos te lo esperas, pero es tan valiosa que nos aferramos a ella hasta el último suspiro. Hoy tu corazón ha dejado de latir y tu vida se ha apagado como una estrella fugaz, pero tu esencia, tu recuerdo y tu gran amor permanece en cada uno de nosotros. Sé que hay que ser fuerte, me lo digo una y otra vez, pero las lágrimas queman mi piel y mi corazón se despedaza con cada pensamiento… pero la vida sigue y hay que superar este difícil momento. Mamá, donde estés, ya sabes que te queremos. Ya sabes que h...

Amor, eres tú en su plenitud

Amor, es sentir que mi corazón se emociona al verte, al sentir tu voz, al excitarse con tu caricias, conmoverse con tus miradas y vibrar junto a tu alma. Amor, es esa complicidad que va más allá, es ese sentimiento que me llena hasta la plenitud, que me hace brillar aún estando en la más profunda oscuridad. Amor es esa llama que calienta mi ser y apacigua la fiera que hay en mí. Amor, es sentir tu mano junto a la mía cuando más lo necesito y también, cuando no es necesario, es saber que estás ahí, de una forma u otra, siempre a mi lado. Amor, son tus besos que recorren mi cuerpo haciéndolo sentir más vivo, calmándole el dolor en los momentos complicados y haciéndole sentir el más bello del universo. Amor, son tus palabras animándome a seguir adelante cuando la adversidad me persigue, son tus palabras haciéndome sentir único entre la multitud. Amor, es regalarme cada día tu sonrisa, tu saber estar, tu ayuda, tu comprensión, y compañía. Amor, es lo que me ...

Cara a cara

Te tengo cara a cara, nuestros cuerpos cada vez más cercanos, nos llenamos de miradas cómplices, de una pasión que nos incita a amarnos. Y tu boca me provoca morder esos labios que reclaman ser besados, y quemarme con el calor que desprenden y apagar su fuego saboreándolos. Te tengo cara a cara y deseo lanzarme en tus brazos, más no resulta oportuno, tampoco es el momento adecuado. Tengo que parar esta incitación que mis entrañas han creado, que mi imaginación ha alimentado y mi cuerpo ha soñado, y es que por dentro me estoy quemando por este deseo que crece sin descanso, por estas ansias de tenerte entre mis brazos. Y besar tu boca con mi boca y humedecer tus labios con mis labios, dedicarte pequeños mordiscos al suavemente saborearlos. Y seguir adelante con tu cuerpo, paseando mi lengua por tu piel y mi piel por tu regazo. Y quiero acariciarte entero sin dejar atrás ningún espacio y besarte, y lamerte, y morderte, y amarte, como nunca te han amado. Y quiero dedicarte mis besos, mis l...