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Duras palabras

Duras son las palabras de aquellos que no saben de la vida,
de los sentimientos de las personas
y de la calidez humana de sus miradas y sonrisas,
duras son las palabras de aquellos
que no oyen nada más que sus dictaduras
y se creen abanderados de una verdad que es sólo suya,
duras son las palabras de aquellos que no las miden
y se dejan llevar por su hipocresía,
por sus ansias de ganar a toda costa
y de sobresalir por encima de la humanidad de otros,
duras son sus palabras que acaban en hechos sin sentido,
pisoteando a aquellos que se interponen en su camino,
acechando a sus presas para luego acabar con ellas
de una forma implacable,
a veces lentamente,
a veces con un golpe seco
que acaba quemando cualquier esperanza de sobrevivir.
Duras y dolorosas para aquellos que las reciben sin piedad,
oprimiéndolos, asfixiando su aliento de esperanza,
silenciando sus voces o simplemente entristeciendo sus miradas,
apagando esa luz que replandecía en sus adentros,
haciéndolos sentir cada vez más pobres.
Duras son sus palabras como duro es su corazón.

Meridien

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