Ir al contenido principal

Calma, pequeña

Hoy clamas justicia con palabras sordas,
hoy imploras dictamen con imparcialidad,
hoy buscas la sensatez de los hechos
y en la intimidad, tus lágrimas muestran tu decepción.

No hubo cariño,
ni siquiera amor,
no hubo alegrías pero sí dolor.

Preguntas si perdiste el apoyo de quien te quería
pretendiendo despejar tu mente inquieta,
donde los resultados se barajan a su antojo,
sin un orden explicito ni un ánimo de ser aquello que se pensaron.

No hubo cariño,
ni siquiera amor,
no hubo alegrías pero sí dolor.

Crees que tu brillo se torna opaco entre sus voces,
entre sus gestos,
en medio de sus actitudes egoístas,
y ahora sabes que el valor que emanas solo se vislumbra en las distancias cortas.

No hubo cariño,
ni siquiera amor,
no hubo alegrías pero sí dolor.

La adversidad crece a tu alrededor,
diluyéndose en tu sangre,
corriendo por tus venas,
siendo el veneno que te alimenta
y te hace seguir adelante,
con paso firme, distante.

No hubo cariño,
ni siquiera amor,
no hubo alegrías pero sí dolor.

Meridien

Comentarios

El citadino ha dicho que…
Que triste es tu post :(
En realidad asi te sientes? No me digas eso!

Entradas populares de este blog

Amigo mío. (Antoine De Saint-Exupéry)

Amigo mío, tengo tanta necesidad de tu amistad. Tengo sed de un compañero que respete en mí, por encima de los litigios de la razón, el peregrino de aquel fuego. A veces tengo necesidad de gustar por adelantado el calor prometido, y descansar, más allá de mí mismo, en esa cita que será la nuestra. Hallo la paz. Más allá de mis palabras torpes, más allá de los razonamientos que me pueden engañar, tú consideras en mí, simplemente al Hombre, tú honras en mí al embajador de creencias, de costumbres, de amores particulares. Si difiero de ti, lejos de menoscabarte te engrandezco. Me interrogas como se interroga al viajero, Yo, que como todos, experimento la necesidad de ser reconocido, me siento puro en ti y voy hacia ti. Tengo necesidad de ir allí donde soy puro. Jamás han sido mis fórmulas ni mis andanzas las que te informaron acerca de lo que soy, sino que la aceptación de quien soy te ha hecho necesariamente indulgente para con esas andanzas y esas fórmulas. Te estoy agradecido porque me...

Impasibilidad

Hoy tus manos eran frías, tus caricias témpanos de hielo, tus palabras estaban llenas de desamor y tu mirada era indiferente a todo deseo. Nunca esa impasibilidad se hizo tan patente y se subrayó sobre sí misma para acentuarse, enfatizando en su carácter ese sabor agridulce que te acompaña, insitiendo en la dureza de tu corazón para desalentar cada una de mis hazañas. Gélido son tus besos, aquellos que otorgas de forma cobarde y que tildas de exhuberantes, quedándose entumecidos al llegar el momento de darlos. No eres ese calor del cual te jactas, no tienes ese ardor que tanto presumes y del cual alardeas constantemente, tan sólo eres rescoldo de lo que fuiste, tan sólo diminuta lumbre. Meridien

De casualidad

Te encontré de casualidad entre palabras y silencios, descubrí una nueva forma de sentir teñida de azul intenso. Y desde lejos, te admiraba y de cerca, te sentía, y más allá de un buen momento, lo nuestro duró toda una vida. Me niego a sentir que te pierdo, me niego a pensar que te alejas, y aunque el tiempo marque distancias, el amor siempre nos acerca. Tu mirada y tu sonrisa, siempre cálidas y atentas, llenan de paz y sosiego, mi alma y mi rostro. Somos parte de miradas, algunas cercanas y otras ajenas, siempre distantes de nuestra historia mas atentos a nuestras elecciones. Y de la casualidad de un día, y de ese inesperado momento, se ha creado una relación intensa, dulce, cálida y a la vez hermosa. Pues de las palabras y silencios nacen bonitas historias, te encontré de casualidad y ahora la casualidad, es, historia. Meridien, 2006